Familias oaxaqueñas acudieron este domingo a la Ciudad de los Niños a celebrar la Feria Anual 2010, donde tuvieron la oportunidad de disfrutar en un ambiente de alegría de la comida típica, música en vivo y shows de payasos.
Por: Jesús OLMEDO… 17/10/10
Como cada año, la bienvenida estuvo a cargo del párroco José Miguel Pérez García, quien se mostró alegre al recibir a las personas de buen corazón que durante la quermes expenden comida regional y la venta de los productos es donada a esta noble institución, de la que dependen actualmente 118 niños.
Mientras músicos y cantantes amenizaban el ambiente, las familias disfrutaban de una variedad de alimentos, esto era aprovechado por los infantes para jugar en los alrededores acompañados de los pequeños que están al cuidado del sacerdote “Miguel”.
La Feria Anual del Niño 2010, es un evento que tiene el propósito de recaudar fondos para el sustento, alimento y cobijo de los infantes en situación de abandono, mismos que son atendidos en la Ciudad de los Niños de Oaxaca, ubicada en la calle de Independencia, de la agencia de Trinidad de Viguera.
Como relata el cura José Miguel, este proyecto de ayudar a los niños desprotegidos surgió en el año de 1958, cuando la Casa Hogar fue fundada en un espacio de la Iglesia de la Merced, donde estuvo alrededor de cuatro años.
Pero las necesidades crecieron y asegura el prelado que mientras buscaban apoyos para la compra de un terreno y la construcción del inmueble, fue la señora Josefa del Valle Gómez quien dona el predio en la Agencia de Viguera.
Y reconoce que gracias a la buena voluntad de las personas se inician los trabajos de construcción de la Ciudad de los Niños de Oaxaca, albergue que ha servido de cobijo a más de 2 mil pequeños durante más de 52 años, hoy convertidos en hombres y mujeres para bien de la sociedad.
En la improvisada entrevista, el sacerdote oriundo de Ejutla de Crespo, recuerda que hace unos 30 años se fundó la Casa Hogar de la Niña de Oaxaca, donde actualmente viven 29 pequeñas, que al igual que los niños tras concluir sus estudios en el nivel primaría son entregados en adopción a familias responsables.
Además destaca que el papel de los padres adoptivos es brindarle amor, respeto, protección, valores y libertad; así como alimento, vestido y educación. Para ello cada familia lleva un seguimiento a fin de garantizar el sano desarrollo de los niños.
A pregunta expresa sobre las necesidades de la casa hogar del niño y la niña, el presbítero menciona que al paso de los años Oaxaca se ha convencido de noble proyecto, de esta forma, hay familias que hacen donaciones en lo que respecta a alimento, ropa, calzado y juguetes.
Y resalta que los niños no son privados de su libertad, que por el contrario interactúan con el mundo exterior; como cualquier infante acude a escuelas públicas para aprender a leer y escribir, donde conviven con pequeños de su edad, juegan y se divierten.
En el tema de la salud, reconoce que siempre son auxiliados y atendidos por la Secretaría de Salud de Oaxaca; incluso médicos voluntarios acuden periódicamente a ver a los niños o en otras ocasiones hay consultorios que les dan el servicio de forma gratuita.
Sin embargo, el padre José Miguel Pérez García, quién nació un 18 de septiembre de 1930, en la población de Ejutla de Crespo (80 años), reconoce que hay muchas necesidades en la Ciudad de los Niños de Oaxaca, pero confía que de la buena voluntad de los oaxaqueños, “porque hemos visto como se despojan del egoísmo para construir una sociedad participativa y justa”.
Familias oaxaqueñas acuden a la Feria Anual del Niño 2010
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