Notas del día

A 100 años del 08 de marzo, la lucha de las mujeres continua

Se ha señalado por diversas fuentes históricas que el 8 de marzo data de la lucha que dieron las mujeres obreras del siglo XIX, concretamente en el año de 1857 donde las obreras de una fábrica textil de Nueva York  se declararon en huelga ante las condiciones inhumanas en las que realizaban sus trabajos. Las largas jornadas y los salarios miserables que percibían las llevaron a la protesta, como respuesta fueron reprimidas por la policía, sin embargo años más tarde constituyeron su sindicato.
Así, a finales del siglo XIX e inicios del XX  se produce el escenario del surgimiento del 8 de marzo,  fecha que está rodeada de diferentes acontecimientos como: el crecimiento de la industria, la consolidación del capitalismo, la primera guerra mundial y el surgimiento del socialismo, por lo que Clara Zetkin, socialista Alemana es quien propone la conmemoración de este día, en reconocimiento a las mujeres obreras de 1857. Dicha propuesta repercute tanto, que  el 19 de marzo se celebrará el día de la mujer,  en distintos países de Europa a iniciativa de la Conferencia Internacional socialista, lo cual se da para protestar por el hambre, la miseria y la pobreza que se vive en diferentes partes del mundo y que afecta sobre todo a las mujeres. En 1975 la ONU acuerda con todos los miembros que la componen, la celebración internacional del día 8 de marzo, reconociendo a la mujer  como ser activo de la sociedad  y con plenos derechos.
Han pasado 36 años y los derechos de las mujeres no se han considerado como una cuestión prioritaria  en nuestro país, es más, la violencia en contra de éstas se ha incrementado durante el gobierno de la derecha,  representado por Felipe Calderón. Tan solo en el 2010,   México estaba en el lugar número 11 de las cifras nacionales de feminicidios, con una incidencia de 3.67 asesinatos por cada 100 mil mujeres, según datos del INEGI.
Oaxaca ocupa el segundo lugar a nivel nacional en asesinatos de género,  de acuerdo a las ONGs se han documentado 55 crímenes solo en once meses del 2010, aparte de ello el 65.3 de las mujeres separadas o viudas ha sufrido violencia. (INEGI:2010). Esta situación tan grave no ha sido atendida tampoco por los gobiernos locales con seriedad y responsabilidad, porque aún cuando se aprobó la ley estatal de acceso de las mujeres a una vida libre de violencia de género, las demandas que interponen  están sujetas a una serie de trámites burocráticos que llevan a dejar el caso sin que los culpables sean castigados.
Por otra parte no sólo la violencia física repercute en el desarrollo pleno como seres humanos. Existen otras formas de violencia como: la falta de oportunidades para el trabajo, el no acceso a educación, la salud, la vivienda, entre otras; lo que deriva en un proceso de feminización de la pobreza, que se puede observar en aquellas mujeres que andan por las calles con sus hijos (as),sucios, descalzos, pidiendo limosna para poder sobrevivir o durmiendo en las calles, mujeres que han sido abandonadas por sus parejas y que tienen que enfrentar solas los gastos de la casa, debido a la burocratización que implica demandar pensión alimenticia o porque no se cuenta con el dinero para pagar un abogado, mujeres que se ven en la necesidad de dejar a sus hijos (as) solos (s) porque no tienen acceso a la seguridad social o no hay suficientes guarderías, mujeres que viven en condiciones deplorables, porque el salario no les alcanza para adquirir una vivienda digna, mujeres que llevan sobre sus espaldas la injusticia, la discriminación, la exclusión, entre otras.
Por lo anterior es necesario atender los problemas que enfrentan las mujeres en todos los ámbitos con políticas  claras que permitan atender esta cuestión de fondo, porque con la implementación de soluciones maquilladas,  no se resolverá la situación de las condiciones de la mujer como un ser humano, pleno en el uso del ejercicio de sus derechos humanos.
Cabe hacer mención de lo que señala  Lagarde, manifestando que se debe romper con aquello que sujeta a las mujeres, que las obliga a ser dependientes en todos los sentidos “…las mujeres están sujetas al dominio del conjunto de la sociedad, garantizado por las normas que las ubican como habitantes o ciudadanas de segunda, como menores de edad, como mitades o medias naranjas de alguien, seres marginales o como minoría. En este orden se les asignan espacios sociales secundarios y actividades inferiorizadas. La sociedad ejerce su dominio sobre todas y cada una de las mujeres de diversas maneras, desde las más brutales hasta las más encubiertas, y lo hace guarnecida y consensualizada por la cultura sexista, machista y misógina”. (LAGARDE:2002;12).
Responsables del comunicado:
PATRICIA JIMÉNEZ ALVARADO
 NANCY MOTA FIGUEROA

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