Los obispos de México durante la Nonagésimo Segunda Asamblea Plenaria acordaron impulsar la educación ante la emergencia que nos desafía en el momento actual del país. “Queremos renovar nuestro compromiso y responsabilidad como evangelizadores y educadores”, informó el Arzobispo de Antequera, José Luis Chávez Botello.
Por: Jesús Isaac OLMEDO
“Queremos motivar, iluminar y apoyar a todos, en especial a aquellos que están involucrados en las distintas tareas educativas concretas. Entendemos la educación en su sentido más amplio, como el esfuerzo por ayudar a la persona en su desarrollo humano integral”.
Abundó que propondrán criterios, acciones y proyectos en colaboración con todos los demás sectores de la sociedad para promover una cultura humanista, solidaria y justa. “Nuestro proyecto va dirigido a todo aquel que nos quiera escuchar; al pueblo de dios y a los hombres y mujeres de buena voluntad que acepten la luz y sabiduría del señor, que permitan que ilumine sus mentes y llene de paz nuestros corazones”.
Por otro lado, Chávez Botello condenó el uso de la fuerza pública para resolver problemas o inconformidades, como el caso registrado en San Miguel Chimalapas, “eso nos está demostrando un vacio grave en educación, porque los conflictos queremos resolverlos con la fuerza física, presión o armas, cuando el camino debe ser el diálogo basado en la razón”.
Además exhortó al Gobierno del Estado a promover una educación integral, donde toda la sociedad en su conjunto intervenga. “Que importante sería que los padres de familia, los maestros, la iniciativa privada y el gobierno se interesen por la educación de calidad, que se revisen los programas y sobre todo se implemente la educación cívica”.



