
En los textos de esta exposición de Emilia Sandoval, se puede leer lo que escribió la curadora de la obra pictórica Mónica Castillo, y dice lo siguiente: ¿Qué sucede cuando una hija pierde una madre? ¿Qué gestos, qué rituales van a poblar una interrogante que la hija sabe, de antemano que no tiene respuesta?, que está siendo exhibida en el Museo Textil de Oaxaca (MTO).
Por: Idolina Herrera López
Cuando una artista pierde a su madre hereda un legado privilegiado, los objetos que estuvieron con ella. Sabiendo que lo relevante de esta materia no es su forma, su modo de haber sido producidos, ni inclusive su materialidad, la hija es otra cuando regresa a ellos con una estrategia de creación.
Aunado a todo lo que vivió en su infancia y juventud la artista al lado de su madre, reproduce fotos favoritas, elige fragmentos de ellas y las reproduce de manera fantasmal. Puestas en el lugar del estante que habitaron en la sala familiar, las imágenes aparecen aún más lejanas en el tiempo. Más de lo que la fotografía de por sí es.
En esta exposición se pueden observar planos viejos y los convierte en grandes inflables, ya no son el sueño futuro del lugar para todos, sino se han convertido en pieles ajadas de objetos que sabe que fueron preciados por su madre. Como arqueóloga de la casa infancia, rescata sombra precisas, pero no cualquier sombra, sino aquellas que se reflejaban en la persiana del dormitorio maternal.
La pieza central de esta obra es la mesa de la reunión familiar, sobre ella penden imágenes de los viejos recetarios de la madre, de los platillos que cocinaba y de los regalos comestibles que amorosamente le fueron regalados en su última etapa. En estas imágenes la artista Emilia Sandoval, todos estos objetos los interviene con hilo metálico y chaquiras.
Se imagina a sí misma atesorando los recuerdos, cuando atrapa la luz que se refleja, cuando pasa tiempo con lo que hoy son materiales, pero que antes fueron una promesa de vida, de reciprocidad. Esto queda afirmado a través del mueble en forma ovalada. Imposible no remitirse al flujo de dar, que a la vez que nutre, sella los afectos y crea la memoria cotidiana, precisamente con ayuda de estos objetos y estas acciones. Proveer y habitar el círculo del don para mantenerlo vivo y no olvidar.
Esta interesante exposición se está presentando en el Museo Textil de Oaxaca (MTO), la cual usted y su familia pueden ir a verla, la entrada es totalmente gratuita.



