
Cuenta la historia que la Reina Celestial mandó a Juan Diego que subiera la cumbre del cerro, donde antes se le había aparecido y le dijo “Sube a la cumbre del cerro ahí encontrarás varias flores. Córtalas y tráelas a mi presencia “.
Por: Idolina Herrera López
El subió al cerro y cuando llegó a la cumbre se maravilló grandemente al ver tantas y tan variadas flores, cuando en ese tiempo de Diciembre arrecia el hielo y se encuentran flores por allí, las cortó y las colocó en su ayate o ruana de tela .Bajó del cerro y le llevó a la Reina Celestial las diferentes flores que había cortado ella las tomó en sus manos y las volvió a colocar en el Ayate y le dijo “Estas flores son la señal que le llevarás al Obispo y le dirás que ellas son la prueba de que yo deseo que se cumplan mi deseo y mi voluntad”.
Al oír esto Juan Diego partió presuroso a llevar su mensaje y portando con gran cuidado su ayate lleno de perfumadas flores y cuando llegó a casa del Obispo muy temprano los empleados no lo dejaban entrar hasta que les dijo que llevaba la señal que el Obispo había pedido y le dijo “Señor Mío, cumplí lo que me mandaste, fui donde la Señora, Reina Celestial Santa Madre de Dios a decirle que tu pedías una prueba para creerme y pode hacerle una Casa Sagrada en ese Sitio “.
Al ver la imagen sagrada de la Virgen de Guadalupe en la tela del ayate, Monseñor de Zumárraga desató la tilma del cuello de Juan Diego y con gran devoción la llevó a su capilla, de esa manera iniciaron la construcción del Templo a nuestra Señora en el Tepeyac, donde se le había aparecido a Juan Diego, al terminar la construcción Juan Diego, el Obispo y una multitud de indígenas y españoles llevaron la sagrada imagen al Templo y toda la ciudad se estremeció al ver pasar la sagrada imagen.
Actualmente son miles y miles de peregrinos que visitan a la Santísima Virgen de Guadalupe en la Villa del mismo nombre en la Ciudad de México y aquí en Oaxaca también es venerada por cientos de oaxaqueños que llegan de las 8 regiones a visitarla, pero días antes le rinden culto, trabajadores de los Bancos, taxistas, escuelas particulares, Asociaciones Civiles, mercados, sobre todo las y los niños que llegan especialmente el día 11 a escuchar misa con sus familiares.
Son tantos los milagros que ha realizado la Santísima Virgen de Guadalupe, que a veces son inexplicables, pero verdaderos, por lo mismo las y los oaxaqueños le rendimos tributo el día 12 de diciembre asistiendo a las tradicionales mañanitas que son entonadas por todos los asistentes, posteriormente cada hora se celebrarán las Santas Misas, en donde todos vamos con fe, esperanza y amor a verla.



