Notas del día

Oaxaqueños rendirán tributo a la Patrona de Oaxaca la Santísima Virgen de la Soledad

Esta advocación mariana no es producto de una Aparición de la Madre de Dios, como ocurrió en Fátima, Lourdes y Guadalupe, Nuestra Señora de la Soledad al pie de la Cruz, es una imagen que llegó de manera inexplicable a nuestras tierras oaxaqueñas.

 

Por: Idolina Herrera López

 

Fue un 18 de diciembre de 1620, cuando un arriero que transportaba cargamento de Veracruz a la provincia de Guatemala, poco antes de entrar a la Ciudad de Oaxaca vio que entre sus mulas se había incorporado una que no era suya, y por más que buscó no encontró al dueño ni halló algún  grupo de mulas de las que se hubiera podido separar así que así que pensó dar parte a la autoridad en cuanto entrará a la Ciudad.

Pero resulta que al entrar a la Ciudad, justo a la altura de la Ermita de San Sebastián, de cuya puerta principal continuaba el llamado “Camino Real” (Ahora Avenida Independencia), la mula se dejó caer al suelo con su cajón. Todos creyeron que se debía a la fatiga y rendimiento por el peso que le oprimía , pero aunque las personas se valieron de todas sus fuerzas y ardides, el animal no se levantó, así que el arriero dio parte al Alcalde Ordinario, quien mandó que descargaran la caja, al quitársela del lomo la mula se levantó, al parecer buena y sana, pero un instante después volvió a caer, sólo que está vez muerta, nuevamente creyeron que se trataba del cansancio del pobre animal.

Al abrir la caja descubrieron que contenía una escultura de la Gloriosa Resurrección de Jesucristo, así como la cabeza y manos de la Santísima Virgen María, con un rótulo que decía “ Nuestra Señora de la Soledad al pie de la Cruz”.

Fue el 3 de Enero de 1682 cuando dieron las licencias para la construcción actual de la Basílica de Nuestra Señora de la Soledad, como signo de su realeza el 14 de enero de 1908, el Señor Arzobispo de Antequera, Don Eulogio Gregorio Guillow y Zabalza hizo la petición formal de la Coronación de la imagen al Papa San Pío X , la respuesta fue satisfactoria, nombrándose Delegado Pontificio para tal efecto a Don José Ridolfi Arzobispo de Apamea, quienes realizaron la Coronación el 18 de enero de 1909.

De esta manera las y los oaxaqueños el 18 de Diciembre de cada año las y los oaxaqueños le rendimos culto a Nuestra Patrona la Santísima Virgen de la Soledad, quien está al pie de la Cruz de su Hijo, para brindarnos, consuelo, protección y amor a todos y cada uno de nosotros que la seguimos invocando como buenos hijos de Dios.

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