
Con la soberbia que lo caracteriza, el presidente municipal de Santiago Xanica, Ricardo Luria Alcázar, arremetió contra los comunicadores que lo cuestionaron durante la conferencia de prensa que ofreció en un conocido restaurante del Centro Histórico de Oaxaca.
Por: Jesús Isaac OLMEDO.
El edil al ser cuestionado por presuntos actos de corrupción y abuso de autoridad, tomó su teléfono y pretendió huir del restaurante sin pagar la cuenta, pero fue alcanzado por los meseros del lugar y obligado a pagar los refrescos y las aguas que les fueron ofrecidas a los periodistas.
“No les voy a responder, ya di mi conferencia hace rato, para que llegan tarde”, fue la respuesta del munícipe cuando las preguntas de los reporteros le cayeron como balde de agua fría al preguntarle del desvío de recursos, la marginación de las agencias municipales, la falta de obra, la exigencia de los pobladores que le revoquen el mandato y que su administración sea revisada por el Órgano Superior Fiscalización del Estado.
El escándalo de corrupción de Ricardo Luria no es un tema cualquiera, su caso ya fue mencionado en el Congreso del Estado a propuesta de la diputada Magaly López Domínguez, quien propuso que se inicie una revisión del destino de los recursos públicos, porque Luria recibe anualmente de los ramos 28 y 33 más de 15 millones 531 mil pesos pero no existe obra ni en la cabecera municipal ni en las tres agencias municipales.
Los datos presentados por la legisladora evidencian corrupción y malversación de recursos, pues a las agencias reciben menos del 10 por ciento del presupuesto: Santa María Coixtepec, 35 mil pesos mensualmente; San Antonio Ozolotepec, 35 mil pesos, y San Felipe Lachillo, 50 mil pesos.
El mentado edil apenas gasta al mes 120 mil pesos en la entrega de recursos del ramo 28 para las tres agencias municipales, cuando él mensualmente maneja un millón 294 mil pesos que no se ven reflejados en obras ni en servicios, lo que hace suponer que el dinero se está malversando.
Cabe mencionar que Santiago Xanica es un municipio ubicado en la Sierra Sur, pertenece al distrito de Miahuatlán, tiene un alto grado de marginación y pobreza; sus pobladores son hablantes de lengua indígena, existe analfabetismo y la principal actividad económica es el campo.



